Si estás pensando en comprar un coche usado, es fundamental que compruebes ciertas partes del vehículo para asegurarte de que estás tomando la decisión correcta.
Comprobar el estado del vehículo te ayudará a saber:
- Si cumplen lo que prometen.
- Si el precio es adecuado o si puedes regatear.
- Hacerse una idea de las reparaciones que tendrá que hacer.
- Planificar su presupuesto teniendo en cuenta el precio del vehículo más el coste de las reparaciones.
Checklist para comprobar el estado de un coche de segunda mano
Lo ideal es que la inspección la realice un mecánico con experiencia, pero si la haces tú mismo, no olvides llevar una linterna, toallitas para comprobar el aceite del motor y una lista de verificación de todos los elementos que hay que comprobar, que indicamos a continuación.
Estado del exterior del vehículo
De un vistazo podemos comprobar ciertos elementos del exterior:
- Estado de la carrocería. Busca daños en la pintura, abolladuras, golpes, arañazos y óxido.
- Comprueba que los paneles laterales estén alineados. Si no lo están, puede ser una señal de que el coche ha sufrido un accidente.
- Asegúrate de que todas las ventanas y lunas del coche estén en buen estado. Si hay alguna grieta, debe repararse con urgencia.
- Comprueba que los faros delanteros y traseros funcionan y se iluminan correctamente, así como las luces de emergencia y las luces de advertencia.
- Comprueba el estado de los neumáticos. Si el dibujo de los neumáticos es inferior a 3 mm, deben sustituirse pronto.
- Asegúrate de que las cerraduras y el mando a distancia funcionan correctamente.
- Las ventanas, puertas y maletero deben abrirse y cerrarse con suavidad.
Estado del motor
Tómate el tiempo necesario para comprobar que el corazón del vehículo funciona correctamente:
- Abre el capó con el coche en marcha y déjelo al ralentí durante un rato.
- Presta atención a cualquier ruido.
- Asegúrate de que no haya fugas ni goteos de líquido o aceite.
- Si ves un motor limpio, es una buena señal.
- Comprueba que la varilla de medición del aceite no tenga un color oscuro.
- Comprueba que el líquido de frenos esté al nivel adecuado. Si no puedes verlo a simple vista, inserte una varilla limpia para medirlo. Debe ser transparente y ligeramente amarillento. Si es marrón, es señal de que hay que cambiarlo.
- Presta atención a cualquier olor extraño mientras el motor está en marcha.
- Comprueba el tubo de escape. Las emisiones no deben ser azules (el motor quema aceite) ni negras (consumo excesivo de aceite).
- Comprueba que los terminales de la batería no estén oxidados.
- Asegúrate de que las correas y mangueras no estén desgastadas ni agrietadas.
Transmisión y embrague
El embrague funciona correctamente si al cambiar de marcha, no hace ruidos extraños y desliza correctamente.
Sistema eléctrico
Comprueba que el voltaje de la batería es de alrededor de 12,7 con el motor apagado.
Si es inferior, intente conducir durante un rato y vuelva a comprobarlo.
No debe haber corrosión ni daños en las conexiones eléctricas del vehículo.
Frenos y suspensión
Comprueba que los discos y pastillas de freno no estén excesivamente desgastados. Si lo están, deben sustituirse.
Para asegurarse de que la suspensión está en buen estado, compruebe que el vehículo se mantiene nivelado, que todas las esquinas rebotan de la misma manera y que no hay chirridos.
Conducción
Este paso es de vital importancia para detectar posibles daños.
- Mientras conduce, evita escuchar la radio o hablar demasiado, para estar atento a cualquier ruido inusual.
- Si es posible, retira los ambientadores para detectar olores inusuales.
- Presta atención a la vibración del volante, la resistencia al giro y si tiende a desviarse hacia un lado u otro.
- Prueba a conducir por autopista, en ciudad y al dar marcha atrás para aparcar.
- Comprueba el frenado: ¿responde rápidamente o tarda mucho en frenar?
- ¿Se ha encendido alguna luz de emergencia?
- Los pedales deben tener la firmeza adecuada.
Interior del vehículo
Desde el interior, comprueba que todos los botones del panel central funcionan correctamente: intermitentes, parabrisas, limpiaparabrisas, luces de emergencia, radio, aire acondicionado, calefacción, bloqueo y desbloqueo de puertas y maletero, elevalunas eléctricos, guantera, etc.
También debes comprobar que los asientos, los cinturones de seguridad y los anclajes estén en buen estado.
Otros aspectos a comprobar
Además de todo lo anterior, es fundamental comprobar:
- Documentación del vehículo
- Kilometraje
- Número de chasis
- Manual del vehículo
- Juego de llaves
- El propietario puede proporcionar una copia del libro de registro del vehículo, y usted puede comprobar si los datos del vendedor coinciden con los del libro de registro.
- Puede solicitar un informe detallado de todas las reparaciones que se han realizado.
- Si el vehículo tiene Certificado de Conformidad, le servirá para comprobar información técnica, así como, para poder importarlo y matricularlo en Europa.
Conclusión
Comprobar un coche de segunda mano antes de comprarlo es esencial para asegurarse de que está tomando la decisión correcta.
Inspeccionar el estado de un vehículo puede llevar mucho tiempo.
No te precipites y tómate tu tiempo.
Y recuerde que si la oferta del vendedor no se ajusta a la realidad, puede ofrecer un precio más bajo.
